Salida a Monserrate
El día domingo 6 de octubre, después de llegar de trabajar en un evento a
las 5:00am decidí seguir de largo para evitar quedarme dormida y faltar a la
salida a Monserrate programada por el profesor Carlos López. Salí de mi casa a
las 6:30am con mucho sueño, pero con grandes expectativas de cómo iba a ser el día,
cogí el bus, afortunadamente no era el equivocado considerando que me
encontraba casi en manos de Morfeo; llegue a la carrera10ª con calle19, me
asuste por el sitio, así que me fui medio trotando hacia las aguas.
Llegue y efectivamente lo primero que vi fue el rayo deslumbrante de un
color amarillo pollo, era el profesor que ya nos había avisado que estaría con
una chaqueta de este color para no perdernos del “guía”, lo salude, no vi a
nadie más de mi salón, así que me relaje, con un cigarrillo y un vive cien, la mezcla
perfecta para despertarme y a la vez para incrementar mi sentido nervioso. Espere más tiempo y al
sentirme como un champiñón, llame a mi compañero Ronal para saber dónde venía,
no era cerca me decía, pero aun así lo espere a la entrada de Monserrate, ¡qué
buena amiga! Jajá.
Caminamos con el profesor hasta la entrada de Monserrate hablamos de todo
un poco sobre a qué sitios iba a bailar y demás, pero una de las cosas más
curiosas es que en todo este camino
desde la estación de las aguas hasta nuestro destino veía muchas venta de
objetos religiosos o de utilidad para los que van a Monserrate, como si
supieran que todos íbamos para allá, teníamos todos pinta de caminatas, de
muchileros, de “paseo”.
Llegamos a la entrada, el profesor volvió a preguntarme si ya habla
llegado mi compañero Ronal “el mechudo”, pero el todavía no llegaba, ahí si me encontré
con los demás compañeros de mi clase, platicamos un poco sobre como ira a ser
la caminata, todos me dieron malas referencias jajá, pero en fin, llego Ronal y
subimos…
El camino en los dos primeros escalones se veía divertido, pero después se
tornó un poco cansón, me animaba más encontrar las banderas que se aproximaban
a la meta, que en parar a tomar las fotos estipuladas.
Camine y camine, y mi compañero dándome ánimos, me decía que ya casi llegábamos,
pero era mentira, yo paraba con la excusa de que quería anotar ciertos apuntes
importantes, que en realidad si los apuntaba caminando, pero era más por parar
y respirar.
Encontré bastantes imágenes impactantes como el señor veterano que sube y
baja varias veces los domingos, la familia que subían todos descalzos, la gente
borracha, los perros con camisetas de colores y de muñecos animados, los extranjeros
quemados, los niños corriendo, la gente con poco animo promocionando sus artículos
en venta religiosos, líquidos, cachuchas, recuerdos, fotos, frutas… etc…con mi
compañero Ronal detallamos todo esto, él tomaba las fotos y yo anotaba lo relevante,
según lo que nos pedía el profesor.
Mi camino se acercaba a la meta, y mi sistema respiratorio disminuía su
capacidad, decidí no desesperarme, porque me daba nervios tal vez desmallarme o
que me diera un ataque de asma, cuando todos mis compañeros estaban bien, hasta
que vi que a una mujer la llevaban en
una camilla y me desesperé, pero me concientice de seguir tomando energizante y
continuar mi camino…
…Llegamos a la meta y toque el piso, me tome una foto con dos compañeros
y continuamos nuestro trabajo…
…Entramos con mi compañero de trabajo a la iglesia, era imposible
caminar, la iglesia estaba llena de ancianos y extranjeros, obvio también del
resto de gente, pero más que todo de estas personas, visualizamos que la fe
maneja la vida de muchos, que el aferrarse a algo externo es más fuerte que el
amor que uno pueda tenerse a su propio espíritu, y que las creencias mueven
montañas. El sacerdote hablando de todo un poco trataba de persuadir a los asistentes
de la misa de donar dinero a la infraestructura de iglesia, manipulándolos, con
la intención de que así no tengan para comer, tienen que tener para la iglesia…como
le ocurrió a una señora que prefirió donar su dinero a esta causa a que bajar
en teleférico.
Seguimos nuestro camino y me fui a comprar recuerdos para mi familia,
todo muy caro, pero muy artesanal, entrevistamos a una pareja de novios que subían
desde hace años a Monserrate y jamás se han separado.
Recorrimos gran parte de Monserrate tomando bellas fotos unas artísticas,
otras del trabajo, ya devolviéndonos a la entrada de la iglesia nos encontramos
con otros dos compañeros y el profesor, dialogamos otro poco y nos fuimos…
…Yo ya cansada pero feliz de irme a casa a dormir, entre a hacer la fila
del teleférico, pero esta estaba larguísima, así que gastamos este tiempo
hablando bobadas y demás con Ronal, bajamos en teleférico en menos de 3 minutos
y esto me hizo sentir frustrada, de toda la caminata de casi dos horas jajá,
para bajar en tan poco tiempo; Ronal me acompaño a coger mi transporte y llegue
a casa a entregarles los regalos a mi familia, a almorzar y dormir.
(Las fotos de la actividad están en el blog de mi compañero Ronal Gómez)
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